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Es en época de los ibéricos cuando se confirma la presencia de un
poblado en esta zona del territorio andaluz, y con los romanos tuvo gran
importancia, tanto administrativa como comercial. Tras la dominación
visigoda llegó el esplendor musulmán, el cual fue conquistado en el
siglo XIII por los cristianos, que la condujeron a una gran riqueza
durante la edad moderna. Pero esta pujanza se vio pronto ensombrecida
con la crisis del siglo XVII, la ocupación de la ciudad por las tropas
francesas en 1810, y otra serie de funestos acontecimientos históricos.
Qué ver
Antigua
universidad e iglesia san Juan Evangelista.
En 1568 el canónigo
Fernández de Córdoba creó una nueva fundación universitaria. La fachada
es manierista, con arco de medio punto con clave de acanto y medallón de
la Santísima trinidad. El espacio interior se organiza en torno a un
patio con doble galería. El paraninfo cuenta con gradas de madera y
artesonado de par y nudillo. La universidad fue suprimida
en 1824. Un monolito recuerda al poeta Antonio Machado que impartió
enseñanzas de gramática francesa cuando el edificio ya era instituto de
Bachillerato.
Antiguas
Carnicerías.
Edificio del siglo XVI
trasladado piedra por piedra a la Plaza de los Leones y cuya anterior
ubicación estaba en la Baeza de intramuros, tan sólo a 100 m de la
actual. Se construyó en 1547, en la calle Atarazanas, pero en 1962 fue
trasladado a su actual ubicación en la plaza del Pópulo. Destaca el
monumental escudo de Carlos V.
Antiguo Hospital de
San Antonio Abad.
Más conocido como Hospital de San Antón, debió fundarse en el primer
cuarto de siglo XVI. La iglesia fue demolida, por amenazar ruina, a
finales del pasado siglo, quedando solo el edificio hospitalario, que el
Ayuntamiento transformó en casa de Niños Expósitos y más tarde en casa
de vecinos. Restaurando el edificio en 1976, ha sido acondicionado para
Casa de la Juventud. Su fachada, de buena cantería, es severa. Se
termina la fachada con una solana de columnas y antepecho de piedra. En
el interior, sólo cabe destacar la caja de la escalera que se cubre con
bóveda de media naranja y pechinas barrocas, con cuatro escudos de la
orden.
Antiguo Seminario de
San Felipe Neri.
Se sabe que perteneció
durante un tiempo a los marqueses de Villa Real; después, Asilo de
ancianos «San José». Hacia 1925 fue adquirido por D. Lorenzo Moreno
Tauste que efectuó en el edificio importantes obras de reparación.
Finalmente, en 1940 fue cedido en venta a las religiosas Filipenses para
colegio de enseñanza primaria y bachillerato. El aspecto externo está
totalmente transformado. De su antigua estructura solo conserva el
patio, constituyendo una valiosa pieza del gótico civil baezano de
finales del siglo XV, muy bien conservado.
Audiencia Civil y
Escribanías Públicas.
De principios del s.
XVI, es de estilo plateresco y consta de dos plantas. Fue declarado
Monumento nacional en 1919.
Ayuntamiento S. XVI.
Tiene una de las fachadas más notables del plateresco andaluz del siglo
XVI. Construida como cárcel y casa de Justicia, su puerta de acceso está
flanqueada por cariátides de la Justicia y la Caridad. Entre los vanos
figura el escudo de Felipe II, el de Baeza y el del corregidor. Destaca
la cornisa decorada que lo corona. Desde 1867 es sede del Palacio
Municipal. Fue declarado Monumento Nacional en 1917.
Balcón del Concejo.
Las Casas Consistoriales Bajas están situadas en la Plaza del Mercado
Viejo, hoy llamada Paseo de la Constitución, plaza porticada que ya era
centro neurálgico de la ciudad en el siglo XVI y que acogía, al abrigo
de sus tranquilos soportales, a las agrupaciones gremiales de la ciudad,
cuyos nombres todavía conserva. Se trata de un edificio barroco de
principios del siglo XVIII cuyo balcón, el Balcón del Concejo, se
utilizaba como tribuna de lujo durante las fiestas de toros, cañas y
fuegos que se celebraban en la plaza.
Capilla del Cristo
del Cambrón.
A pocos metros de la Cuesta de San Gil tenemos la capilla del Cristo del
Cambrón, advocación que daba nombre a la calle, conocida hoy como Conde
Romanones, y que contiene un tosco bajorrelieve del Calvario coloreado
de forma ingenua por los vecinos.
Casa Acuña.
D. López Sánchez de Valenzuela, casó con doña Isabel Cerón, fundando un
mayorazgo y labrando su casa principal en la parroquia de San Pablo.
Después del octavo Lope Sánchez de Valenzuela, que vivía en 1634, pasó
la casa a sus herederos, los condes de Gavia, quienes finalmente la
cedieron a una comunidad de monjas de la orden de mínimos de San
Francisco de Paula, procedentes de la calle de San Ildefonso el Viejo.
Se mantuvo como convento hasta la desamortización de 1836, en que fue
vendido el edificio. El macizo volumen de la fortaleza no ha variado.
Actualmente, pertenece el edificio al Nuevo Casino de Baeza
Casa Cabrera.
De la primera mitad del siglo XVI. Su sencilla puerta dintelada se abre
entre dos columnas de fuste liso y capiteles platerescos. Sobre la
puerta, un friso con delfines y roleos. Encima, ventana ajimezada de
columnilla de mármol y molturación de billetes, entre columnas dobles de
decoración plateresca; en los intercolumnios, los escudos de los
apellidos Cabrera y Alférez. Casa palacio de uso cívico de gran interés.
Casa de los Mendoza.
Sobria
portada de la segunda mitad del siglo XVI con arco de medio punto, cuya
clave se adorna con el escudo privativo de los Mendoza de Baeza; encima,
reja de rosetas y a ambos lados otros dos escudos con la cruz de
Calatrava.
Casa de los Perea.
Un poco más
arriba de la Casa Cabrera, encontramos este edificio del siglo XVII,
también casa palacio de uso cívico de gran interés.
Casa del Licenciado
Pedraza. En
1634, las hermanas Leonor y Catalina de Pedraza que habitaban esta casa
dieron nombre a la calle de la Merced, llamándose de las Pedrazas,
aunque por poco tiempo. El hueco de entrada de su fachada es dintelado,
con marcada clave: encima, ventana rectangular con moldura de oreja y
escudo con la cruz de malta en el centro; a los lados, dos buenos
escudos con las armas del matrimonio. Corona la composición de la
portada un frontón cerrado con pináculos en los extremos.
Casas Consistoriales
Altas. Es
sin duda uno de los edificios de más solera de la ciudad. Carecía el
Consejo de asiento fijo para sus reuniones. A finales del siglo XV o
comienzos del XVI, la casa solariega de los Cabrera fue cedida al
Concejo para que instalase su casa Ayuntamiento, efectuándose el
traslado sin más reformas. Pero en 1511 hay una petición de recursos.
Inmediatamente se emprendió la reforma del antiguo edificio. En 1526 se
termina la ampliación del edificio. En la sala que da al norte se
conserva el armario de tres llaves, empotrado, con buenas tallas del XVI,
donde se guardaban los padrones de la nobleza baezana, y depositados hoy
en el Archivo Histórico Municipal, en la Casa de la Cultura.
Catedral de Baeza.
Levantada en el siglo XIII sobre lo que fue un templo pagano romano, y
la mezquita aljama de la localidad, este monumento destaca por la fusión
de varios estilos arquitectónicos: tardo románico, mudéjar, gótico. Fue
a finales en el siglo XVI cuando sufrió una remodelación, en la que
todos estos estilos artísticos mencionados se unificaron en el estilo
renacentista.
Colegio de Santiago
de la Compañía de Jesús
Debe su fundación a doña Elvira de Ávila en el año 1570, ampliándose
después hasta ocupar una gran extensión. Este Colegio, nunca terminado,
funcionó no obstante, como seminario de los jesuitas hasta la
terminación del de San Ignacio de esta ciudad, abandonándose
definitivamente la obra a causa de la expulsión de los jesuitas (1767).
La proyectada iglesia no pasó de sus inicios.
Colegio seminario de
san Ignacio.
A comienzos del siglo
XVII se inicia la construcción del Seminario de la Compañía de Jesús.
Don Antonio de Raya, Obispo de Cuzco, aporta a esta fundación la
importante suma de 40.000 ducados. Después de la Desamortización, el
convento es demolido torpemente, no quedando más que la iglesia. La
fachada del templo es de muy buena factura. La cornisa está recorrida
por los repetidos modillones esféricos vidriados. En el lateral
izquierdo, una espadaña cubierta, con el escudo del Obispo Raya.
Convento de la Encarnación.
Sobre la base de un antiguo Hospital que aquí existió, llamado de la
Encarnación, se fundó el convento de Carmelitas Descalzas en el año 1599
por el canónigo de Jaén D. Luis de Mendoza. La portada de su iglesia es
de arco de medio punto, liso, con marcada clave de acanto, entre
delgadas pilastras pareadas y discos en las enjutas. La entrada al
convento se efectúa por la calle de la Imagen, a través de una sencilla
puerta de arco de medio punto que lleva una fecha en su marcada clave:
1686.
Convento de la
Magdalena De la regla de San
Agustín, fue fundado y dotado en el año 1568 por Francisco de Quixada,
su hermana Catalina y su mujer Isabel de Vilches. En su sencilla fachada
de buena sillería destaca la portada, con hueco de medio punto. Su
pequeña iglesia fue restaurada en 1940 y pintada en 1974 por el artista
local Murillo. Dos joyas guarda este convento que mueven el fervor o el
orgullo de los baezanos: La magnífica talla procesional de Jesús Caído,
atribuida tradicionalmente a Martínez Montañés (1568-1649), aunque no
debemos descartar la posibilidad de que sea obra del escultor de Baza
José de Mora (1642-1724), o en todo caso, de escuela granadina.
Convento de San
Antonio.
Fundado a principios del siglo XV para religiosos de clausura, pasó a
finales del mismo siglo a ser residencia de religiosas de Santa Clara de
la orden de San Francisco. En su fachada sólo destaca la portada, de
sencilla composición. La factura de la portada podemos datarla en el
primer tercio del siglo XVI. El interior de su iglesia ha sido muy
alterado; de su estructura gótica sólo queda el arco toral con sus
pilares de decoración vegetal y de cabezas.
Fuente de Santa
María. Está
situada en el centro de la plaza del mismo nombre, entre el Seminario de
San Felipe Neri y la Catedral. Se trata de una obra del año 1564 del
arquitecto baezano Ginés Martínez, encargado también de realizar el
proyecto de la traída de aguas a la ciudad. En ella figura un triple
arco triunfal romano, aludiendo a la herencia histórica y rango de la
ciudad, y coronado por un gran frontón triangular sostenido por
atlantes.
Iglesia de la
Inmaculada Concepción. Alberga a la Orden de los Padres Carmelitas.
Iglesia de la Santa
Cruz
Románica, una rareza insólita en plena Andalucía. La portada oeste
procede de las ruinas de la iglesia de San Juan. La planta es de tres
naves con ábside semicircular. En el lado de la epístola ha aparecido un
arco visigótico. En el lado del evangelio se abre una capilla en lo que
fuera segunda puerta. Esta Iglesia fue de la Orden Templaria.
Iglesia de San
Pablo.
Gótica, con portada renacentista que sustituyó a la primitiva. Su
interior es de tres naves y sus capillas son también góticas, excepto
una, renacentista. El retablo es barroco. A destacar el Tríptico de la
Adoración. En esta Iglesia está enterrado Pablo de Olavide, el Fundador
de las nuevas poblaciones de Sierra Morena.
Iglesia de San
Pedro.
Antiguo templo parroquial suprimido a mediados del pasado siglo. La
planta es basilical, de un solo ábside y una sola nave. Su ábside es
semicircular con cornisa de variados canecillos y dos columnas (la de la
derecha empotrada en una casa vecina). De su interior, lo más
interesante que se conserva es la cabecera del templo.
Iglesia de Santa María del Alcazar y San Andrés. Es una muestra
más del empeño constructor del Obispo de Jaén, Suárez de la Fuente del
Sauce, y del estilo de la época: el plateresco. Por ello su arco de
entrada es de medio punto y hay una abundante decoración de candeleros,
cuernos de la abundancia y grutescos. La torre tiene una crestería
calada con gárgolas y flamencos. Su interior (reconstruido en parte), es
una nave de arcos apuntados siendo la techumbre de madera o de obra
cuando aquella se ha perdido. La Iglesia guarda apreciables esculturas y
dos tablas góticas, así como buenas piezas de orfebrería.
Iglesia del Convento
de Jesús de los Descalzos.
En el siglo XVII se
funda en Baeza el convento de Trinitarios Descalzos, pero la edificación
del templo no tendría lugar hasta el XVIII. Con la Desamortización llega
la demolición del convento, salvándose del mismo destino la iglesia,
gracias a la reacción violenta de sus vecinos. La planta es octogonal,
con un cuerpo rectangular antepuesto. La fachada es muy sobria,
ejecutada con un mínimo de exigencias decorativas. La portada consta de
un sencillo arco de medio punto entre dobles columnas dóricas de corto
fuste y elevado Corona la fachada un gran frontón con óculo, único
detalle de su tímpano. La torre es cuadrada, convirtiéndose en octogonal
en el tramo superior.
Iglesia del
Salvador.
Esta iglesia, de estilo gótico-mudéjar de principios del siglo XV, ha
sufrido una profunda transformación a partir de las obras realizadas en
ella durante los años 1968 y 1975, iniciadas por el obispado y
continuadas hasta el final por la Dirección General de Bellas Artes.
La Alhóndiga y el
Pósito.
Antigua casa de compra-venta y contratación de granos. Posee una doble
arquería con columnas de capiteles dóricos y arcos de medio punto en la
inferior, ligeramente rebajados en la
superior. Hace unos diecisiete años se le ha agregado un tercer cuerpo,
dintelado, con columnas de piedra y zapatas de madera. Este edificio
estaba íntimamente ligado y comunicado a través de una hermosa bóveda
con el importante Pósito de la ciudad, situado a sus espaldas, en lo que
fue vieja Barbacana, conservándose muy bien la mayoría de sus
magníficas.
Palacio de
Jabalquinto.
Edificio del siglo XV
del que hay que destacar la fachada isabelina, así como el patio
renacentista y la escalera barroca. En el siglo XVIII fue cedido al
Seminario de San Felipe Neri para ser la residencia estudiantil y la
sede episcopal. Actualmente es la sede de la Universidad Internacional
de Andalucía y como anécdota mencionar que ha sido escenario del rodaje
de algunas escenas de la película Alatriste
Palacio de los
Obispos.
Gran patio con tres alas de edificación y la cuarta de solo el muro con
amplios huecos abiertos, de medio punto; el ala principal con dos
portadas idénticas, dinteladas, con pilastras sobre ménsulas que
arrancan casi del suelo y coronadas por frontón curvo y cortado, con
corazón sobre cartela en su tímpano y remates de bola. El ala de la
derecha se asemeja a la fachada del Seminario, con sus ventanas de
molduras cruciformes y de oreja; en dos de ellas aparece la fecha de
1719. Es todo lo que queda de la última edición, desde la Edad Media,
del palacio que los obispos mantuvieron en Baeza.
Palacio de Rubín de
Ceballos.
Este noble y bien labrado edificio, fechado en 1804, es una buena
muestra del neoclasicismo baezano. Fue mandado construir por D. José
Cayetano Rubín de Ceballos, cuyos blasones adornan el hueco central,
hermano del Obispo de Jaén (1780-1793) e Inquisidor General, D. Agustín.
Sus descendientes lo han conservado hasta 1973, en que ha sido adquirido
para la obra de formación social, llamada Fundación Aliatar; es decir,
casa de retiro espiritual, cursos de formación cristiana, encuentros y
convivencias, dependiente del Opus Dei.
Plaza de los Leones
o del Pópulo.
De estilo renacentista y estructurada fuera del recinto amurallado de la
ciudad, en ella podemos admirar varios edificios y monumentos públicos y
civiles, como la Antigua Carnicería del siglo XVI; la Casa del Pópulo de
estilo plateresco, hoy oficina de Turismo; el conmemorativo Arco de
Villamar, o la fuente de los Leones, original de la ciudad ibero-romana
de Cástulo.
Puerta de Jaén y
Arco de Vilalar.
Era esta una de las
puertas bien defendidas del recinto amurallado, pero por orden de Isabel
la Católica se allanaron sus defensas en 1476. En 1526, siendo
Corregidor Álvaro de Lugo y con motivo de la venida del Emperador, tras
sus esponsales en Sevilla, se la embelleció con un arco apuntado, dos
torrecillas en los laterales, almenas y una moldura de triple arco que
cobija los escudos de Baeza, imperial y del corregidor.
Apoyado contra el anterior, hay un arco apuntado, de gran luz y
almenado, el Arco de Villamar, que el Concejo de la ciudad mandó erigir
para conmemorar la victoria del ejercito imperial sobre los Comuneros en
la batalla de Villalar (1521), no obstante haber sido Baeza una de las
ciudades andaluzas que se levantaron a favor de las Comunidades.
Puerta de Ubeda,
Torreón y Murallas.
Fue sin duda una de las
más fuertes del recinto amurallado de la ciudad, formando una gran plaza
de armas; consecuentemente, fue también, junto con el castillo del
Alcázar, una de las llamadas a ser desmanteladas por el enviado de la
Reina Católica, Barrionuevo, para poner fin a los desmanes de Carvajales
y Benavides en sus luchas insensatas. No obstante, aún conserva uno de
los tres arcos, que al parecer tuvo, y una hermosa torre albarrana,
separada de la muralla que corre hasta el próximo torreón, el Torrito.
En el frente exterior de dicha torre se conserva un hermoso escudo de
los Reyes Católicos.
Puerta del Barbudo.
Es lo que queda de otra de las puertas, la llamada de Baeza. Tomó el
nombre del Barbudo en recuerdo del portugués y Maestre de Alcántara,
Martín Yáñez de la Barbuda, que en el año 1394 salió por ella con un
nutrido ejército para luchar contra los musulmanes granadinos, siendo
derrotado y muerto. Por esta misma puerta, en el año 1477, entró el gran
poeta Jorge Manrique acompañando al bando de los Benavides, para
apoderarse por sorpresa de la fortaleza del Alcázar. El resultado de
esta acción de bandería, fue una orden tajante de Isabel la Católica de
destruir el Alcázar y las principales fortalezas de su recinto
amurallado. La orden se cumplió a rajatabla.
Ruinas del Convento
de San Francisco.
En el siglo XVI se comienza el tercer emplazamiento, en la ciudad, del
convento franciscano y su extraordinaria capilla. Lo que aún puede
verse, da una idea de lo que debió ser la obra más interesante de Andrés
de Vandelvira, considerada justamente como modelo del Renacimiento
andaluz. Por desdicha, un movimiento sísmico a principios del XIX, los
graves temporales que se sucedieron a continuación, su ocupación por las
tropas francesas que lo convirtieron en cuadra y lo saquearon y el
abandono posterior, acabaron por arruinar el edificio.
La nave
de la iglesia ofrece una bóveda de cañón con lunetos, un coro alto y
lisos paramentos. El crucero es de amplias proporciones, de bóveda
baída. Durante muchos años ha sido teatro y cuando, finalmente, la D.G.
de Bellas Artes termine las obras que esporádicamente realiza en este
edificio, existe el proyecto de dedicarlo a Auditorium u otra obra
cultural.
Pero es la Capilla Mayor la obra maestra de este templo. Aún permanece
buena parte del claustro del convento, de fecha posterior, con arcos de
medio punto en la parte baja y ventanas rectangulares, en la superior.
Torre de los
Aliatares.
Su denominación arranca de la leyenda de que fue posesión de esta
importante familia musulmana hasta la conquista. Tiene una altura de
veinticinco metros, con almenas semejantes a las del Arco de Villalar y
alberga el reloj principal de la ciudad y la campana.
Museo Catedralicio
de Baeza.
Está dedicado al Arte sacro. Está situado en la sala capitular y en el
claustro de la catedral de Baeza. Museo con cita previa. El museo tiene
pinturas, esculturas, orfebrería, ornamentos y libros de coro.
Museo Cofradía de la
Vera Cruz.
El 9 de Junio de 2001 se inauguran los salones de la nueva casa donde se
instala un museo permanente de la hermandad y, por fin, el 8 de Marzo de
2003 se inaugura el resto de las dependencias de la que es en la
actualidad la espléndida casa de hermandad. La casa ha supuesto el lugar
de encuentro y convivencia de todos sus hermanos. Durante todo el año,
es muy visitada, hay jornadas de convivencia todos los miércoles,
sábados y domingos.
Museo de Baeza.
Está situado
en el edificio de las Atarazanas. Es un proyecto de museo integral
destinado a fomentar y mejorar el patrimonio de la ciudad articula sus
contenidos en once hitos y episodios culturales que repasan el pasado de
la ciudad.
Museo de la cultura
del olivo de Baeza.
Ubicado en la Hacienda
de la Laguna, a tan sólo 2 km del Puente del Obispo y a 8 km de Baeza,
en pleno centro de la provincia de Jaén, encontramos el Museo de la
Cultura del Olivo, un edificio que forma parte del Consorcio Hacienda de
la Laguna, que alberga Hotel, Restaurante, Escuela de Hostelería,
Camping, y el mencionado museo.
Casa Acuña.
Se mantuvo como
convento hasta la desamortización de 1836, en que fue vendido el
edificio. El macizo volumen de la fortaleza no ha variado. Actualmente,
pertenece el edificio al Nuevo Casino de Baeza.
Casa Cabrera.
De la primera mitad
del siglo XVI. Su sencilla puerta dintelada se abre entre dos columnas
de fuste liso y capiteles platerescos. Sobre la puerta, un friso con
delfines y roleos. Encima, ventana ajimezada de columnilla de mármol y
molturación de billetes, entre columnas dobles de decoración plateresca;
en los intercolumnios, los escudos de los apellidos Cabrera y Alférez.
Casa de los Mendoza.
Sobria
portada de la segunda mitad del siglo XVI con arco de medio punto, cuya
clave se adorna con el escudo privativo de los Mendoza de Baeza.
Casa de los Perea.
Edificio del
siglo XVII, también casa palacio de uso cívico de gran interés.
Casa del Licenciado
Pedraza. El
hueco de entrada de su fachada es dintelado, con marcada clave: encima,
ventana rectangular con moldura de oreja y escudo con la cruz de malta
en el centro; a los lados, dos buenos escudos con las armas del
matrimonio. Corona la composición de la portada un frontón cerrado con
pináculos en los extremos.
Centro de
Interpretación Torreón Puerta de Úbeda.
En el Torreón Puerta de Úbeda, una torre almohade del siglo XII, que se
encuentra en el corazón de la Baeza Medieval.
Colegio de Santiago
de la Compañía de Jesús.
Este Colegio, nunca terminado, funcionó no obstante, como seminario de
los jesuitas hasta la terminación del de San Ignacio de esta ciudad,
abandonándose definitivamente la obra a causa de la expulsión de los
jesuitas en 1767.
Colegio Seminario de
San Ignacio.
La fachada del templo
es de muy buena factura. La cornisa está recorrida por los repetidos
modillones esféricos vidriados. En el lateral izquierdo, una espadaña
cubierta, con el escudo del Obispo Raya.
Convento de la Encarnación.
La portada de su iglesia es de arco de medio punto, liso, con marcada
clave de acanto, entre delgadas pilastras pareadas y discos en las
enjutas. La entrada al convento se efectúa por la calle de la Imagen, a
través de una sencilla puerta de arco de medio punto.
Convento de la
Magdalena Su pequeña iglesia fue
restaurada en 1940 y pintada en 1974 por el artista local Murillo.
Guarda este convento la magnífica talla procesional de Jesús Caído.
Convento de San
Antonio.
Acera de San Antonio, s/n. En su fachada sólo destaca la portada, de
sencilla composición. El interior de su iglesia ha sido muy alterado; de
su estructura gótica sólo queda el arco toral con sus pilares de
decoración vegetal y de cabezas.
Iglesia de la
Inmaculada Concepción.
San Francisco, s/n. Alberga a la Orden de los Padres Carmelitas.
Iglesia de San
Pablo. San
Pablo, s/n. De estilo Gótico, con portada renacentista que
sustituyó a la primitiva. Su interior es de tres naves y sus capillas
son también góticas, excepto una, renacentista. El retablo es barroco.
En esta Iglesia está enterrado Pablo de Olavide, el Fundador de las
nuevas poblaciones de Sierra Morena.
Iglesia de San
Pedro. Santa
Catalina, 2. De su interior, lo más interesante que se conserva es la
cabecera del templo.
Iglesia del Convento
de Jesús de los Descalzos.
Plaza Miguel de
Cervantes, s/n. La fachada es muy sobria. La portada consta de un
sencillo arco de medio punto entre dobles columnas dóricas de corto
fuste y elevado.
Iglesia del
Salvador.
Iglesia, s/n. Iglesia, de estilo gótico-mudéjar de principios del
siglo XV, ha sufrido una profunda transformación.
La Alhóndiga y El
Pósito.
Alhóndiga, 16. Antigua casa de compra-venta y contratación de
granos. Posee una doble arquería con columnas de capiteles dóricos y
arcos de medio punto en la inferior, ligeramente
rebajados en la superior.
Palacio de Rubín
Ceballos.
Cobertizo, s/n. Es una buena muestra del neoclasicismo baezano. Sus
descendientes lo han conservado hasta 1973, en que ha sido adquirido
para la obra de formación social, llamada Fundación Aliatar.
Puerta de Übeda,
Torreón y Murallas.
Obispo Narváez, s/n.
Conserva uno de los tres arcos, que al parecer tuvo, y una hermosa torre
albarrana, separada de la muralla que corre hasta el próximo torreón, el
Torrito. En el frente exterior de dicha torre se conserva un hermoso
escudo de los Reyes Católicos.
Puerta del Barbudo.
Beato Ávila,
s/n. Es lo que queda de otra de las puertas, la llamada de Baeza. Tomó
el nombre del Barbudo en recuerdo del portugués y Maestre de Alcántara,
Martín Yáñez de la Barbuda, que en el año 1394 salió por ella con un
nutrido ejército para luchar contra los musulmanes granadinos, siendo
derrotado y muerto.
Torre de los
Aliatares.
Plaza de España, s/n. Tiene una altura de veinticinco metros, con
almenas semejantes a las del Arco de Villalar y alberga el reloj
principal de la ciudad y la campana.
Museo Catedralicio
de Baeza.
Plaza Santa maría, s/n. Tel.: 953- 74 41 57. Dedicado al Arte sacro. El
museo tiene pinturas, esculturas, orfebrería, ornamentos y libros de
coro.
Museo Cofradía de la
Vera Cruz.
Museo de Baeza.
Casas
Nuevas, s/n. Tel.: 953- 74 15 82. Está situado en el edificio de las
Atarazanas. Es un proyecto de museo integral destinado a fomentar y
mejorar el patrimonio de la ciudad articula sus contenidos en once hitos
y episodios culturales que repasan el pasado de la ciudad.
Museo de la Cultura del
Olivo de Baeza.
Urbanización Complejo
Hacienda la Laguna, Puente del Obispo, Carretera N-321. Tel.: 953- 74 43
70.
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