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Km. 0
Carrión de los Condes (825mts.). Saliendo
por la carretera N-120 vemos el monasterio de San Zoilo, fundado en el siglo X y reformado
en el XVI, con claustro renacentista y varios sepulcros románicos, entre ellos los de los
infantes de Carrión. Parte de él es hoy en día una hostería. Justo detrás, el Camino
se desvía a la derecha de la carretera y pasa a ser una pista llana en línea recta hasta

Km.
20
Calzadilla de la Cueza, dónde cogemos el
arcén de la carretera N-120 en dirección a
Km.
25
Lédigos, y de nuevo por pista plana hacia
Km.
32
Moratinos. Cruzando la carretera a su
salida, vamos por pista llana, paralela a la carretera, para una vez dejado a la izquierda
San Nicolás del Real Camino, encarar un corto repecho cuya cima es el limite entre las
provincias de Palencia y León. Bajada, siempre en pista, para entrar en la vega del Río Valderaduey. Ermita, y antigua hospedería, de la Virgen del
Puente. Poco después
Km.
38
Sahagún (800mts.). Tan sólo quedan
ruinas, y ecos históricos, del que fuera su monumento más importante, el monasterio de
San Benito, fundado por mozárabes. Queda en pié el arco de San Benito, que era su
entrada principal. Son magníficas muestras del románico-mudejar tardío y del
gótico-mudejar sus iglesias de San Tirso (s.XII) y de San Lorenzo (s.XIII). Hasta
Mansilla de las Mulas, el Camino avanza en línea casi recta por dos ramales, casi
paralelos, atravesando el páramo entre los ríos Cea y Esla. El primero es el Camino Real
Francés, que comienza antes de llegar a Calzada del Coto. Es una pista agrícola que pasa
por los pueblos, alargados, de Bercianos del Real Camino, El Burgo Ranero, Villamarco y
Reliegos. En el margen izquierdo de esta pista, podemos contar por miles los árboles
perfectamente alineados. El segundo Camino es el de los Peregrinos, que comienza también
antes de entrar en Calzada del Coto. Atraviesa este pueblo y va por una antigua calzada
romana que está muy deteriorada en algunas partes, cruzando más adelante Calzadilla de
los Hermanos. Por el medio de ambos ramales del Camino va el ferrocarril y son, los dos,
terreno llano de campos, matorrales, sotos y lagunas.
Km.
66
Mansilla de las Mulas (800mts.). De sus
murallas, hospitales y monasterios apenas ni quedan ruinas. La iglesia de San Martín
sólo es una torre encima de un almacén. Hasta León la carretera N-605 va sobre el
Camino. Ocasionalmente se podrá dejar el asfalto, para rodar por pistas paralelas a la
carretera y por campo através en terreno llano.
Km.
72
Villamoros.
Km.
75
Cruzamos el puente de Villarente. Hasta la
capital, calzada romana, Camino y carretera fueron construidos sobre el mismo trazado.
Atravesamos Arcahueja y coronamos una suave subida en
Km.
82
Valdelafuente (850mts.), desde donde
divisamos la bella e histórica ciudad de León. Descenso y entrada en la circunvalación,
con mucha tráfico y bullicio.

Km.
85
León (800mts.). Su catedral fue declarada
como tal, en el concilio de 1.273. Casi 70 años antes el rey Alfonso IX empezó a
reconstruir la vieja iglesia de Santa María de la Regla, dándole mayores dimensiones,
con ábsides en la muralla y en el estilo gótico, que era el de la época. Tiene en su
interior más de 1.700m2 de vidrieras, comenzadas en el siglo XIII y construidas a lo
largo de la historia. Llama especialmente la atención el imponente altar churrigesco de
la Virgen Blanca, venerada por los leoneses. En su claustro (s.XIII-XVI) se guardan muchas
tumbas góticas de clérigos y nobles famosos, y una colección de piezas antiguas. Una
escalera de piedra renacentista comunica el claustro con el Museo Diocesano. En época
medieval se la llamaba la "pulchra leonina". Son visitas obligadas, además, su
Ayuntamiento renacentista, el palacio de los Guzmanes, la iglesia de Santa Marina (todos
s.XVI) y la Casa de los Botines (Gaudí), amén de otras interesantes iglesias y los
palacios blasonados de la calle Serranos. Mención separada merecen el hospital de San
Marcos (hoy hotel de lujo) y otra "joya" del Camino: San Isidoro. La fachada del
primero es la más larga del plateresco español, con sus 99 mts, que está inacabada y
coronada por Santiago matamoros. A su lado está la iglesia del mismo nombre, San Marcos,
con fachada decorada de vieiras, símbolo del peregrino. De estilo gótico
(s.XVI),
también sin acabar, es sede de un Museo Arqueológico. La basílica de San Isidoro,
"joya" del Camino y del románico, fue construida en el siglo XI sobre las
ruinas de la iglesia de San Juan Bautista, cuya primera referencia documental data del
966, que había sido destruida en una de las incursiones de Almanzor. El templo esta
integrado por en un complejo de edificios: la torre del Gallo, el antiguo hospital de
peregrinos, dos claustros y un museo por el que se accede a los restos de lo que fuera un
palacio real. En el museo se guardan los tesoros más valiosos del antiguo reino de León
y el panteón de sus reyes con sus seis bóvedas y muros cubiertos por frescos románicos
(s.XI). Los peregrinos que entraban a la basílica por la puerta del perdón, sencilla
portada junto a la puerta principal exterior, y no podían seguir adelante por enfermedad
o debilidad, conseguían las indulgencias y la absolución de sus pecados, tan válidas
para su salvación como las de Santiago de Compostela. Unamuno en los años 20 escribió
para referirse a ella "San Isidoro es, sin duda, una de las más severas y a la par
elocuentes páginas de piedra de la historia de España"
Km.
89
Salimos de León por la carretera N-120
para subir hacia la moderna iglesia de
Km.
93
La Virgen del Camino (900mts.), entrando
en la comarca del Páramo leonés. Continuamos por el arcén asfaltado hasta llegar a
Km.
106
Villadangos del Páramo (875mts.),desde
dónde, junto a su iglesia de Santiago, tomamos una pista paralela a la carretera que nos
lleva por entre arroyos, lagunas desecadas llenas de aves, canales y acequias. Más
adelante se une a la N-120. Rampas.
Km.
130
Entramos en Hospital de Orbigo (875mts.),
que lleva el nombre por haber crecido en torno a un hospital de peregrinos junto al puente
del Paso Honroso (s.XIII), sobre el río Orbigo. Nos acomodamos en el Hotel Canguro
Australiano (¿?), nombre que desentona con nuestra ruta.
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